| Respuesta del Portavoz de la Cancillería Liu Jianchao a Pregunta Periodística sobre los Graves Delitos de Violencia en Lhasa |
| 2008-03-17 |
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Pregunta: Recientemente ocurrieron graves incidentes violentos en Lhasa. El grupo del Dalai Lama afirma que eso es consecuencia del descontento del pueblo tibetano contra la opresión prolongada del gobierno chino. Algunos países urgen al gobierno chino respetar el derecho de ciudadanos a manifestaciones pacíficas y llaman a resolver los problemas a través del diálogo. ¿Qué comentario tiene Ud. al respecto? Respuesta: Los graves delitos violentos que incluyen a golpizas, destrucción de propiedades, saqueos e incendios ocurridos en la ciudad de Lhasa han causado considerables pérdidas de vidas y propiedades del pueblo local y ha perjudicado gravemente el orden social local. Ese incidente fue organizado, premeditado, planeado e instigado por la camarilla del Dalai Lama y es producto de la confabulación de las fuerzas secesionistas de dentro y fuera del país que buscan la"independencia del Tibet". Estos actos delictivos de los elementos infractores no son "manifestaciones pacíficas"en absoluto, sino crímenes violentos. Ellos asesinan desenfrenadamente a personas inocentes con medios crueles, lo que ha suscitado gran indignación y severa condena del pueblo de diversas etnias del Tíbet. Los departamentos concernientes de la Región Autónoma del Tíbet actuaron conforme a la ley con el propósito de mantener la estabilidad social, salvaguardar el sistema legal del país y defender los intereses fundamentales del pueblo de diversas etnias del Tíbet. Durante todo el proceso de tratar el incidente, los ejecutores de la ley han mantenido la mayor moderación. Este incidente ha desenmascarado una vez más el carácter secesionista de la camarilla del Dalai Lama y la naturaleza hipócrita y fraudulenta de su pregonada"paz"y"no violencia". Esperamos que los países concernientes respeten los hechos y hagan una clara distinción entre lo justo y lo erróneo. El Tíbet es una parte inseparable del territorio chino y ello es un amplio consenso de la comunidad internacional. La posición del gobierno chino en el problema del Dalai Lama se ha granjeado amplia comprensión y apoyo de los países y pueblos sostenedores de la justicia. El problema del Dalai Lama no es un problema de etnia, religión o cultura, sino un problema de escisión o contra ella. A partir de 1959, año en que se realizó la reforma democrática, se han operado titánicos cambios en el Tíbet. Salvaguardar la unificación del país, la unidad de diversas etnias y la armonía social es el deseo común de todas las etnias del Tíbet. El gobierno chino defiende firmemente la soberanía y la integridad territorial del país, promueve el desarrollo y la estabilidad del Tíbet y protege la seguridad de la vida y los bienes de diversas etnias del Tíbet. El desarrollo y el progreso del Tíbet no serán detenidos por ninguna fuerza. Cualquier intento de escindir a la patria encontrará la firme oposición del pueblo de todas las etnias de China, incluidos los compatriotas de la etnia tibetana, y está condenado al fracaso. |