BEIJING, 12 ene (Xinhua) -- El control de precios sigue siendo un tema dominante en las "Lianghui", dos sesiones, a nivel provincial, es decir, las reuniones anuales de las dos principales organizaciones políticas de China, a pesar de que el índice de precios al consumidor (IPC) ha descendido en los cinco meses pasados.
Las sesiones a nivel provincial son consideradas el preludio de las dos sesiones anuales de la Asamblea Popular Nacional y del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, que tendrán lugar en marzo de este año.
Los asuntos económicos encabezan la agenda no sólo de los asesores políticos de las prósperas regiones orientales y meridionales, como Shanghai, Zhejiang y Guangdong, sino también de las regiones interiores subdesarrolladas como la región autónoma de la etnia hui de Ningxia del noroeste del país.
"La inflación es un problema particularmente destacado para las regiones occidentales de China", dijo Yang Hai, un asesor político de Ningxia.
"Los precios de nuestros productos de primera necesidad como alimentos, aceite para cocinar, carne, verduras, agua, electricidad y vivienda han estado aumentando a un ritmo más rápido que el ingreso", dijo Yang en la sesión consultiva política de Ningxi, que empezó el martes.
Las declaraciones de Yang hicieron eco a un libro azul publicado por la Academia de Ciencias Sociales de China, el cual indica que 70 por ciento de los residentes urbanos y rurales chinos entrevistados dijo que sienten que la presión de los precios más altos ha afectado sus vidas durante el último año.
El IPC de China fue de 5,4 por ciento en 2011, más alto que en el año previo, indicó hoy en un comunicado el Buró Nacional de Estadísticas (BNE).
Aunque la cifra estuvo muy por encima de la meta de control inflacionario del gobierno de 4 por ciento para todo el año, la inflación se desaceleró en la segunda mitad de 2011 gracias a una serie de medidas gubernamentales.
La tasa de inflación mensual en diciembre de 2011, que fue de 4,1 por ciento, registró una baja en cinco meses consecutivos luego de alcanzar en julio su mayor nivel en 37 meses de 6,5 por ciento, dijo el BNE.
China consideró como una prioridad clave el control de precios durante 2011 e implementó una serie de medidas para abordar el problema, incluida una política monetaria restringida, el combate a la especulación, el incremento de suministros de alimentos y la reducción de costos de circulación.
A nivel provincial, los gobiernos adoptaron varias medidas para disminuir la inflación.
En la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, de agosto a diciembre el gobierno estableció en 14 ciudades topes a los precios de la carne, el arroz y el aceite de cocina, dijo el gobernador de Guangxi, Ma Biao.
Mientras tanto, el gobienro regional estableció un esquema de seguridad social y desde entonces ha ofrecido subsidios a los precios por 128 millones de yuanes (20 millones de dólares USA) para los residentes de bajos ingresos.
Ma dijo que Guangxi desea continuar este año fortaleciendo la supervisión de precios y establecer un mecanismo de control de precios de largo plazo para reducir la inflación.
Su Ranrong, funcionario del buró de precios de Guangxi, dijo que el IPC de la región en 2012 podría llegar a cuatro por ciento.
La provincia central de Henan también busca reducir el IPC a cuatro por ciento en 2012, con respecto al 5,5 por ciento de 2011, indicó Zhang Weining, director de la comisión provincial de desarrollo y reforma, órgano local de planificación económica.
Zhang dijo en una conferencia de prensa que Henan tratará de mantener un precio estable a través de una oferta suficiente de productos básicos, de reducir los costos de transporte y de combatir la manipulación de precios.
"Es posible cumplir la meta de manteer el IPC en cuatro por ciento este año", dijo Zhang.
El asesor político de Ningxia, Jin Shaoqin, comentó que otra manera de proteger la calidad de vida de la gente común en medio de la inflación es aumentar los salarios.
Jin sugirió que el gobierno establezca políticas especiales de subsidio para reducir la presión inflacionaria sobre los residentes en regiones subdesarrolladas.
Los asesores políticos mencionaron que en ciudades y regiones donde la situación económica general es mejor, el programa de subsidio debe ser puesto en marcha para ayudar a los grupos especiales.
El asesor político de Shanghai, Li Shiyao, sugirió que el gobierno municipal ofrezca subsidios a los ancianos.










